En el final de un breve periplo por Guatemala de apenas una semana, visité en el centro del país la capital histórica del país, La Antigua, y las localidades a orillas del lago Atitlán. Ambos lugares cumplieron a su manera con las espectativas que pudiera tener. Quizá no me agrado tanto la masiva comunidad gringa de La Antigua y la mala suerte que tuve al no poder apreciar el lago sin nubes bajas que ocultaran tras de sí los volcanes.
Finalmente, dejé Guatemala gratamente sorprendido por la amabilidad y belleza de su gente. Es el segundo país centroamericano que conozco, pero algo me dice que si los visitara todos, Guatemala sería mi favorito.
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La Antigua
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Atitlán




